11.24.2011

Habemus fan page + Kafka

Me resistía a abrir una fan page para el blog, más que nada porque trabajo en social media y no quería administrar más cosas. Pero con el problema de los comentarios que hubo últimamente, me convencí.
A partir de hoy pueden comentar acá o seguir los posteos en Facebook :)

https://facebook.com/natialabel
(seh, ya sé, tengo que agregar la Like Box acá al costado. Fiaca.)

Por otro lado, les cuento que hace tiempo empecé El Castillo y no lo puedo seguir. Es asfixiante. He llegado a la superficial conclusión de que Kafka no se puede leer en verano.
Ya terminé Los años felices, ¿me recomiendan alguna lectura para estos días de calor?

11.21.2011

Dos blogs para loquitos de las palabras

1) Gracias a La llave del mundo aprendí que existe la palabra palabra escusabaraja. ¡¿Cómo demonios existe una palabra así de rídicula?! Pues parece que refiere a algo tan mundano como una cesta de mimbre con tapa.

2) No me digan que no parece salido de Exonario. Este blog es uno de mis favoritos, lo recomiendo mucho. 

11.19.2011

Problema con los comentarios

Me avisan por cucaracha que no se puede comentar en el blog. Yo pude, pero ya van varias personas que me indican que no pudieron. Sí, es gente que ya ha comentado antes, no es que tienen problemitas. Hace unos días intenté instalar Disqus (un sistema para moderar y demás) y a lo mejor metí la pata. Bloguera FAIL.

Mientras tanto, si ven que no se puede acá, dejen sus comentarios en la fan page: https://facebook.com/natialabel


11.18.2011

Tito encontró el agujero

(anécdota real)


Ayer por la tarde
Tito se casa con María. Ella mide 1.55 metros de alto.

23 años atrás
Tito tiene 12 años y hojea una revista porno. Un chispazo ilumina su memoria, levanta la vista y dice:
-¡Pero qué viejo hijo de puta!

28 años atrás
Tito tiene 7 años y es Navidad. El abuelo Hans, borracho como sólo un alemán puede ponerse, le pone una mano en el hombro y le dice:
-Tito. Te voy a dar un consejo. Nunca te cases con una petisa.
-¿Por qué abuelo?
-¡Porque es muy difícil encontrar el agujero! ¡HA, HA, HA! 

11.17.2011

Natalia Stamateas se llevó el queso

Fantaseo todos los días con escribir un best seller sobre el espíritu interior galáctico, la superación de las enfermedades que anidan en las emociones, cómo ser feliz sin tener marido, cómo ascender en el trabajo y  mejorar la vida sexual, sobre la crianza de niños índigo, cristal, arco iris y la remil puta que los parió.

Ella lo hizo. 



11.15.2011

Leyendo: Los Años Felices

Tenía esta sección abandonada. Para los nuevos: yo les cuento qué libro estoy leyendo y ustedes me cuentan lo mismo. Después compartimos recomendaciones.

"Los años felices" es la primera novela de Sebastián Robles, guionista y productor radial.  Pertenece a la Colección Potlach, una serie de libros que versan sobre la década del noventa. 


Primero y principal: me estoy divirtiendo mucho con esta novela. Eso ya amerita leerla. 


Divertida y melancólica, describe una década desde la mirada de un adolescente de Villa Ballester. Para quienes vivimos una época en la que Argentina mutaba y se disolvía, es una lectura fabulosa. Aquellos que vengan después podrán encontrar un cuadro de los noventa tan personal como preciso. Como quien dice, pinta tu aldea y pintarás el mundo. O escribe un blog, en este caso. ("Los años felices" nació en Internet, y después se fue al papel)


Me voy a tomar la libertad de copiar el capítulo 23, a modo de teaser. Antes les paso el dato de dónde conseguirla: puntos de venta. 

En Villa Ballester había una estación de tren. Cuando yo era chico era un lugar de borrachos, delincuentes y vagos. Después lo enrejaron todo. Cerraron los bares de mala muerte, abrieron nuevas boleterías, pintaron un poco. Lo habían privatizado. El problema era que antes, al tren no lo gestionaba nadie (o sea: el Estado), y ahora lo hacían unos señores muy ávidos de ganancias, que iban a cuidar de él porque se había transformado en algo casi propio.

Yo me lo tomaba para ir al centro. Me bajaba en Retiro, desde donde me tomaba el subte para ir al cine, porque en Ballester la única sala se había transformado en una sucursal de alguna iglesia evangelista, bien al comienzo de los noventa. La primera vez repartieron un librito con los horarios del tren. Yo perdí el mío y a partir de entonces pregunté, durante años, en diferentes oficinas y boleterías en todas las estaciones por las que pasé, pero nunca volví a conseguirlo. El librito se transformó en un incunable, como las primeras ediciones del Quijote o de la Biblia.

Era la línea Mitre, Retiro-Suárez. Renovaron los vagones y los pintaron de otro color. Quitaron el vagón fumador. Pusieron asientos de plástico, porque los de cuerina verde con relleno siempre terminaban a la miseria. Los guardas controlaban cada tanto que uno tuviera el boleto. En la época de Ferrocarriles Argentinos era muy fácil colarse. En los comienzos de TBA, no tanto.

Después me enteré de que las líneas de trenes se habían modernizado en todo el conurbano. Y las que iban al interior, las cerraron. Sólo quedaba el de Mar del Plata, que me tomé un par de veces para ir de vacaciones con Diego y Hernán. El tren era la constante entre Ballester y capital, Tigre y capital, e innumerables combinaciones que no se me ocurren en este momento. Era –sigue siendo– algo en común: en todas partes, en el conurbano bonaerense, hay una estación de tren.

Los vendedores ambulantes empezaron de a poco. Al principio era raro encontrarse con alguno. Después se transformaron en personajes habituales. Cuando uno hacía siempre el mismo trayecto y en los mismos horarios, se terminaba acostumbrando a las caras. Estaba el que vendía marcadores, el que repartía estampitas de la virgen, los que repartían flores. Entonces, quizás, le daba por inventarles nombres, o imaginar una mafia de vendedores ambulantes que muelen a palos a los nuevos, algo sin dudas bastante probable. Uno nunca sabía bien por qué las ruedas aceitosas y oscuras del tren estaban manchadas con sangre.

En las estaciones, los alambrados nuevos se fueron oxidando. La iluminación se arruinaba y no la arreglaban. La suciedad aumentaba. En el programa “El otro lado”, Polo entrevistaba a un maquinista que le contaba de los suicidios. Lo peor, decía el tipo, era que él los veía unos segundos antes, y no podía hacer nada para que el tren se detuviera a tiempo. Unos meses después, Polo se suicidaba en las vías del tren.

La primera vez que el tren se quedó parado entre dos estaciones porque alguien se había suicidado, yo me angustié. ¿Quién era el muerto? ¿Por qué había saltado? Pero después se fue transformando en costumbre. Esa inquietud pasó a un segundo plano. Al final siempre llegaba tarde.

En algunos trayectos, entre estaciones, volaban piedras desde los costados. A mí me gustaba el tren, con su aire de progreso gris y deterioro suburbano. Fue el que me tomé para ir al centro, a lo de mis tíos, más adelante a la facultad. Y fue el que me tomé para ir a visitarla a Vero cuando me llamó, dos días antes de Navidad, para decirme que tal vez estaba embarazada.


11.10.2011

No me gusta más el portugués

Hace un par de años escribí sobre lo bonito que me parecía el idioma portugués. Aquí está el post

Ahora estoy escribiendo de nuevo sobre el tema, pero para retractarme: el portugués no me gusta nada. ¿Qué pasó en el medio? Tomé clases por tres meses, y me dejó de gustar. Encontré que la pronunciación no me parecía musical sino nasal. ¡Muy nasal! Tampoco me gustó la gramática. Siento que le faltan "piezas". Por ejemplo, en castellano diríamos "La isla de las flores". En portugués se dice "Ilha das flores". ¿No es como más...bruto? 

Claro, no soy lingüista y todos estos argumentos son más bien pavos. Además, vos me vas a decir: "¿No escuchaste cantar a María Bethania? ¿El disco de Getz-Gilberto? ¿A Gal Costa, a Eliane Elías? ¿No has leído acaso los poemas de Caetano Veloso?" La respuesta es que sí, por supuesto que los conozco. Y lamento profundamente tener que ser quien te diga la verdad: toda esta gente nos ha engañado. 

El portugués, lector de mi corazón, también es esto:


¿Te arruiné la tarde? 

11.07.2011

Talento para nombrar áreas

YPF descubrió reservas de petróleo en Neuquén. El hallazgo se ve opacado por los nombres de las áreas productivas: "Vaca Muerta" y "La Amarga Chica" (los futboleros pueden pensar varios chistes creativos con esto)

¡Media pila, muchachos!

11.01.2011

Palabras que deberíamos usar más

No son sinónimos en realidad, pero con un poco de buena voluntad podemos hacer de este mundo un lugar mejor.

-Tentempié en lugar de tanto "algo para engañar el estómago"
-Diminuto en lugar de "chiquito, cosito", etc
-Despenalización del aborto en lugar de "matar personitas" (¿no me creen? lean este link)

Si comentan alguna sugerencia la agrego al post.

-Derechos en lugar de "Bienes y servicios" (educación, salud, vivienda...) Aporte de Ce