9.05.2011

Cómo dejar un trabajo de oficina - última parte

Dos veces dejé el mundo de las compañías de seguros para vivir de la creatividad. La primera vez me fue mal, y se los conté en este post; la segunda fue la vencida, y lo cuento hoy. 

En marzo de 2009 estaba trabajando en un broker de Seguros.  Me faltaba poco para terminar la carrera; consulté si podía tomarme unos meses en el trabajo (sin goce de sueldo, claro), y retomar luego. Mi intención era terminar la bendita carrera de Diseño de Imagen y Sonido de una buena vez, y trabajando 9horas diarias me iba a llevar entre uno y dos años más.
¡Mi jefa me dio el visto bueno! En abril dejé la oficina y me dediqué exclusivamente a cursar y dar finales. Vivía de los ahorros que había juntado en esta segunda vuelta al mundo de los seguros. 

Fue la época que más disfruté de mi carrera, porque tenía tiempo para dedicarle. También tenía tiempo para pensar en lo que realmente quería. Como les contaba, durante el período en que trabajé freelance como editora y maquilladora me di cuenta de que no me gustaba tanto como para esperar a que fuera rentable. Pensaba que quería ser guionista, pero tampoco lo disfrutaba tanto. Por otra parte, ese año pasaron dos cosas importantes: comencé a trabajar como ayudante en la facu, y me adentré de lleno al mundo de los blogs. Descubrí que amaba ambas cosas, enseñar y escribir.

En agosto de 2009 regresé a la oficina al tiempo que preparaba el último final (una suerte de tesis muy loca sobre la época clase B de David Cronenberg, algún día les contaré) Algo curioso ocurrió en aquel entonces. Mi mejor amiga me dijo que había descubierto el trabajo ideal para mí: redactora creativa. Una semana más tarde, el que por aquel entonces era mi novio me dijo exactamente lo mismo. Sin saber que mi amiga también me lo había dicho...

El 17 de octubre de 2009, día peronista y soleado, me recibí. Seguí trabajando en el broker de seguros.

Pero me puse a investigar qué hacía un redactor creativo, y me di cuenta que era para mí. No era diseño audiovisual (aunque se tocaran), ¡era crear con palabras! Decidí intentar dejar la oficina por segunda vez, buscando trabajo en redacción. Problema: no tenía carpeta creativa. No tenía material que mostrar...excepto, tal vez, Alabelicius. Este blog que había abierto para divertirme en la oficina.

Mandé muchísimos currículums, fue dura la búsqueda. Tenía mucha experiencia en Seguros y en cortometrajes, ¿pero eso qué demonios le importaba a una agencia de publicidad/diseño que buscaba un redactor? La nada misma. Además ya tenía 26 años, y empezaba a quedarme afuera de esas búsquedas perversas que piden "hasta 24 años". Eso me entristecía.
Pero un día me llamaron de un lugar al que había mandado un CV, había visto el aviso en Adlatina. Al entrevistador le interesó que fuera egresada de Imagen y Sonido y aún más que fuera ayudante. Sudé un poco cuando puso mi blog en la computadora, porque apareceste post. Milagro, le gustó. El primero de enero de 2010, comencé a trabajar en una agencia de interactive.

¿Qué conclusiones se pueden sacar de esto...? No estoy segura. Me parece que tardé mucho en dejar el trabajo de oficina por dos cosas. Por un lado, no sabía lo que realmente quería hacer, me costó descubrirlo. Por el otro, la oficina me daba seguridad. Trabajo fácil y buen dinero eran cosas que me tranquilizaban y me sostenían. Sospecho que también está relacionado con un tema de pareja, pero es largo y retorcido como para explicar acá. De todas formas es similar al tema de la oficina: no es fácil dejar lo que nos resulta cómodo.

Con el tiempo, viré al Social Media pero nunca dejé la redacción. Pasé por otros trabajos, hice seminarios de creatividad, concursé mi cargo docente...me pasaron muchas cosas divertidas y gratificantes a nivel laboral desde aquella primera agencia. También me pasaron cosas estresantes y hasta desagradables, no vamos a decir que es todo risas y rosas porque estaría mintiendo.

Eso sí: ¡nunca más volví a trabajar en Seguros, ni a vestirme con camisa y zapatos para ir al laburo!

9 comentarios:

El griego puteador dijo...

O sea que para dejar el trabajo de oficina hay que ser mujer caucasica de entre 24 y 26 años con estudios terciarios sobre imagen y sonido... lo tendre en cuenta, je je je.
Te estoy jodiendo, buen relato. A mi me paso exactamente al reves, siempre hice lo que me gusta y tuve que terminar laburando en seguros (y laburando de verdad, no para un broker, esos la tienen facil), me deprimi.



Un groso Cronenberg, si viste mi blog Peliculero, te cuento que tengo pensado subir Existenz, Scanners, Videodrome y una de Clive Barker que se llama Nightbreed en la que Cronenberg actua (hace de un psicologo homicida), grosura total

El griego puteador dijo...

Creo que si cerrabas el post con "pelota de futbol" comentaba mas gente. Hace la prueba en el proxima

Natalia Alabel dijo...

Sabés que sí? qué putos que son, te matás escribiendo algo que pidieron y después ni saludan.
No conozco tu blog peliculero, pasámelo

El griego puteador dijo...

No te paso nada.



Che, buen dato el de "Los traidores. Mejor que "Cumbio: La pelicula" debe estar

Zeithgeist dijo...

que barbaridad, yo todavia no pude ser lo que queria ser.. Y, es que para ser astronauta habria q dejar de fumar, retomar la fisica tal vez o hacerme milico en usa. Una cagada vio?

Lord Khyron dijo...

Que bueno es haber visto un poco más de cerca que los demás estos cambios Naty, tus post siguen destilando creatividad y buenas anécdotas. Cuando nos veamos me contarás más sobre estas épocas pretéritas.

Natalia Alabel dijo...

Zeith: un amigo mío se metió en la armada de USA para ser ingeniero aeroespacial. Era su sueño. Lamentablemente no salió como esperaba, terminó detestando tanto USA como Argentina y se fue a vivir a Italia. Ahora es feliz comiendo pasta, rodeado de tanas tetonas. No sé qué tiene que ver con lo que me decís, pero me acordé.

Lord: tendría que contar aquí cómo fue que usted me ayudó a entrar a GL :)

Tararira dijo...

No sabés cómo me acordaba de vos ayer.
Viajé desde Ramos hsta Plaza San Martín y me vinieron todos los flashback de cuando era cadete.

Esa sensación de "ok, estoy ganando guita pero esto no me llena" que tenía cuando laburaba ahí, y eso que me divertía a 4 manos.

como te decía, viendo tus post, y el último de Figo tengo sensaciones encontradas de ponerme a escribir sobre mis experiencias de laburo.

y mirá como te cierro el comment. (cosa que ya nadie hace!)

Abrazo

Natalia Alabel dijo...

Dale, contanos! Si no querés publicar en tu blog, mandámelo y lo publico acá. Abrazo :)