8.31.2011

Cómo pintar cosas de plástico + anécdota de vandalismo



Mientras escribo la siguiente parte de cómo dejé el mundo de los Seguros, les traigo una info que puede ser interesante. Sobre todo a las personas vagas y con nulo talento decorativo, como yo. 

Pintar sobre plástico era muy complicado, porque ningún material prende bien. Hasta que se inventaron los aerosoles específicos para eso. La cosa es así:
1) Se aplica el aerosol Rust-Oleum Specialty Plastic Primer sobre la superficie. Es un imprimante para plástico, es decir, permite que el color que pongamos luego se pueda adherir.
2) Se aplica aerosol en color. ¡Listo! Hasta para una neanderthal de las manualidades como yo, resulta fácil. 
Para el aerosol en color conviene elegir alguno de la línea Painter's Touch o Ultra Cover 2x. En este link pueden ver en dónde comprar el imprimante y resto de materiales.


Ya que estamos, les cuento la primera vez que vi hacer un graffiti en vivo. Fue de la mano de mi primer novio, hincha fanático y socio del Club Atlético Los Andes. Pintó el escudo del club en una  pared de mi barrio, porque el CALA es de zona sur y "no puede ser que en Tres de Febrero no esté, que lo vean los putos de Chacarita", decía. 
Vecino de Ciudad Jardín, de la calle Zeppelin: perdón, fuimos nosotros. Bah, yo miré nada más. A los 17 años por amor, una hace tonterías. Sepa entender. 


8.29.2011

Cómo dejar un trabajo de oficina II

Dos veces dejé el mundo de las compañías de seguros para vivir de la creatividad. La primera vez me fue mal; la segunda lo logré - en parte, gracias a este blog.

En el año 2006 empecé a trabajar en una compañía de seguros patrimoniales, que ya no existe más. Ganaba lo suficiente como para bancar mis estudios. Estaba en segundo año de Diseño de Imagen y Sonido, una carrera costosísima. 
Me iba bien en seguros. El mundo de las pólizas y los siniestros es más interesante de lo que parece. La compañía sólo tomaba patrimoniales de grandes empresas, lo que hacía todo más emocionante. Un combinado familiar por $30.000 es un aburrimiento; una póliza de responsabilidad civil por
USD 1.000.000...ese es otro cantar. Equivocate en la revisión de una cláusula y hablamos.
La oficina era linda y yo ganaba más dinero del que nunca había tenido. Estaban contentos conmigo y me auguraban una gran carrera como maritimista (especialista en pólizas de transporte marítimo. Hay pocos de ésos en Argentina) Sin embargo, muy en el fondo, los seguros no me hacían feliz.

Sentarme a estudiar una película neorrealista me daba una satisfacción que los certificados de cobertura, por arriesgados que fueran, no me daban. ¿Se acuerdan de Amiga que Adoro? Ella era ejecutiva en esa empresa, allí nos conocimos. Me conmovía cómo amaba su trabajo, la pasión con la que estudiaba las pólizas, lo tozuda que era para discutir una cláusula. Me costó mucho ser honesta conmigo misma y admitir que mí no me pasaba lo mismo. Aún más me costó decidir que quería vivir de algo que me gustara, aunque eso implicara dejar lo(s) seguro(s).

A mediados de 2007, quedé internada por una supuesta infección renal. Más adelante, los médicos descubrieron que no se trataba de una infección sino de una enfermedad crónica llamada Nefropatía por IGa. La nefropatía me dio pie para armar el blog más tristemente célebre que he tenido, aunque muchos de ustedes no lo conozcan.

Hacia fines de 2007, Amiga que Adoro se fue a un broker. Me ofrecieron su puesto: un ascenso muy importante para alguien que había comenzado como recepcionista.

Y yo dije que no.

Poco después, a comienzos del 2008, me fui a trabajar como recepcionista part-time en otra empresa de seguros. Cambié las 9hs diarias por 4hs de trabajo, para poder dedicarme al mundo del diseño. El ambiente de de esta empresa era tan horrible que me fui después de unos meses. Antes de irme, para mitigar el mal rato que pasaba ahí adentro, abrí este blog
Conseguí trabajo como editora freelance de videos. También maquillaba en cortometrajes y otras producciones. Estaba casi todo el día en casa, en bata.

Y no ganaba un mango. 

Recuerdo con tristeza esa época. Estaba tratando de vivir fuera de la oficina, pero las cuentas no cerraban. Tan simple como eso. No es que mi familia no me ayudara, pero yo ganaba mi dinero desde chica y no ser independiente me desesperaba. A veces me odiaba. ¿No era más fácil si me gustaban los seguros? ¿Por qué no me gustaban las carreras baratas y rentables, como Derecho o Ingeniería? ¡Imagen y Sonido! ¡Qué pelotuda! Lo peor fue descubrir que lo que creía que me gustaba hacer, no me gustaba tanto como para esperar a que fuera rentable.

Antes de que terminase el 2008, estaba de nuevo trabajando en seguros, en el mismo broker que Amiga Adorada. Volví a viajar al centro, a trabajar de 9 a 18, a vestirme con zapatos y camisas. A redactar certificados de cobertura.

Dicho así suena triste, pero yo no me sentía tan mal por haber vuelto. No era un trabajo que me disgustara realmente. Pero tenía la sensación de que nada me conformaba: si en la oficina ganaba bien, me aburría el trabajo. Si editar o maquillar me divertían, ganaba poca plata. Yo no quería las cosas a medias tintas. Quería todo.

Y así fue mi primer intento. Me fui de los seguros y menos de un año después, regresé. La próxima les cuento el segundo intento...que tiene final feliz.


8.28.2011

Cómo dejar un trabajo de oficina

Dos veces dejé el mundo de las compañías de seguros para vivir de la creatividad. La primera vez me fue mal; la segunda lo logré - en parte, gracias a este blog. ¿Les cuento la historia, o suena a embole?

8.24.2011

Carta abierta a los dibujos animados: Sportacus de Lazy Town

Cuarta entrega de las Cartas Abiertas a los Dibujos Animados. En lugar de recurrir a un dibujo de mi infancia, hoy vamos a hablarle a un ídolo infantil de la actualidad. Vamos a charlar con Sportacus de Lazy Town. Él está representado por un actor de carne y hueso, pero por la estética del programa, vamos a considerarlo un dibujo y ya.



Querido Sportacus:


El motivo de mi carta es breve e interesado: ¿con qué te das? Es asombroso lo puesto que estás en todos los shows. Parece que vivís en una especie de estado Creamfields constante: sobreexitado, rebosando energía, con los bigotes bien duros. ¿Son pastis, no? Recuerdo un capítulo en el cual le enseñabas a los niños que las manzanas eran "energía buena", y que el malo te engañaba dándote una manzana envenenada o algo por el estilo. Vos la comías y medio que desfallecías (y encima tenías que participar en una competencia, creo). Entonces los niños buscan manzanas buenas y te daban una de comer, y ¡pum para arriba! Al primer mordisco recuperabas el color, pegabas un salto cual resorte y ganabas la competencia. Eso es apología de la fafafa y el doping, no me jodas. No estoy segura de que el mensaje sea saludable para los pequeños. En todo caso compartí con nosotros, los adultos.

En otro orden de cosas, deberías cuidar a Stephanie. Me resulta preocupante la cantidad de pedobears que admiten excitarse con esa pequeña. Dejan los comentarios en todas partes. No sé, fijate.

Con amor, 
 Natalia



Fiestero el pibe. 


8.04.2011

Carta abierta a los dibujos animados: Oliver Atom, de Los Supercampeones

Tercera entrega de carta abierta. Hoy le escribimos a un ídolo de las canchas y de la animación, el grandioso Oliver de Captain Tsubasa. El secreto de su éxito no fue otro que contar las clásicas historias de héroes, pero aplicando superpoderes a un deporte. 



Querido Oliver:

Antes que nada, te felicito. Pocos protagonistas se han deslomado tanto como vos para llegar a su objetivo. Querías ser el mejor jugador de la historia y llevar al Japón a la gloria mundial, y lo lograste. Cada vez que me hallo ante una dificultad, en mi cabeza resuena claramente tu voz: "¡Debemos ganar a como dé lugar!" Confieso que durante mucho tiempo pensé que decías "acomodé" del verbo acomodar, y me resultaba un poco raro. 

Mi papá no me inscribió en ninguna tradición futbolística, de manera que mi única educación en tal sentido fue tu serie. Es probable que por este motivo la mayoría de los partidos de fútbol reales me resulten intrascendentes. ¿Dónde están los rayos y centellas? ¿Porqué la cancha tiene límites definidos? ¿Nadie es capaz de rebotar en el travesaño con los pies y meter un gol volando en el aire? Los Barros Schelotto palidecen ante los hermanos Karioto y su increíble sistema de elevación conjunta. 

No quiero dejar de señalar que me molestaba mucho que no le dieras bola a Pattie. Ella te hacía el aguante como nadie, y vos, siempre concentrado en la pelotita. ¡Eso no se hace, Oliver! 

También quiero aclarar no eras mi favorito. Fiel a mi inclinación por los malvados, era Steve Hyuga quien se llevaba mi máxima admiración. Su "patada del tigre", capaz de perforar alambrados con la pelota, me llenaba de emoción. ¡Eso es un delantero! ¿Messi? Pfff. ¿Quién es ése? ¡No existe! 

Recuerdo con claridad estar en en la escuela charlando sobre la serie con mis compañeros, mientras la nena linda del grado se burlaba de mí porque usaba anteojos. Ja, pensar que ahora ella está felizmente casada y tiene una cadena de joyerías, y yo vivo en un monoambiente y sigo usando anteoj...WAIT. 

En fin, gracias por acercar el deporte a tantos niños, y por ser mi primer tema de conversación con el sexo opuesto. Al lado tuyo, Oliver, son todos de cartulina pintada. 


Con amor,

Natalia



Ah, ahora entiendo porqué no le dabas bola a Pattie. 
Bueh, te admiro igual.