Me interesa que lean dicha columna porque representa mi parecer respecto a las palabras. (También sobre el matrimonio, pero no es el objeto de este post) Las palabras no tienen título de propiedad. Representan la realidad y al hacerlo, la construyen. No porque al nombrar una cosa que no existe, ésta empiece a existir. Lo que se construye es nuestra idea y percepción de la cosa.
"Quien nos niega el uso de una palabra, nos niega también la existencia de lo que esa palabra nombra, y si esa palabra nos nombra a nosotros, entonces quien se apropió de ella nos reduce a lo que no existe."
Ahora, yo soy tan masoca que me puse a leer los comentarios de los lectores. ¿Alguien tiene cicuta?