
A mí me encanta ser profe. En serio. Me gusta tanto que no me importa ser ad-honorem, ni dedicar fines de semana soleados a corregir trabajos, ni regresar a casa exhausta a medianoche después de clases. Cuando un alumno llega a una conclusión mejor que la que yo misma podría haber hecho, es muy gratificante. Leer un buen parcial, un trabajo práctico elaborado, es un placer. Que un pibe llegue a un conocimiento nuevo después de pasar por la materia en la que trabajo, me da una gran satisfacción.
Pero cuando me escriben cosas como
Esto es màs que nada una explicación de cómo pienso desarbolar la validación. Necesito saber si el planteo es balido
me quiero morir.