10.29.2010

Cómo terminar una obra


Terminar un libro es, siempre, un acto de abandono. Pero terminar un libro en un transporte público es desolador. No existe mejor ejemplo de lo que es sentirse solo en medio de una multitud. Es el desamparo.

Ver cine en el cine me gusta, porque la salida es pausada. Hay un final, una pantalla negra. Los títulos se suceden, el murmullo se convierte en ruido, las luces se encienden. La vuelta a la realidad es paulatina y amable.

El teatro, en cambio, es terrible. Me gusta ir al teatro, lo disfruto mucho. Y entiendo que los actores trabajan por ese aplauso que esperan. Pero para mí, aplaudir es una sensación incómoda. No puedo mirar. Yo aplaudo con la cabeza gacha. La pieza termina, y de repente Manón se transforma en Susana Cualquiera. ¡Es el espanto! Un acto de insolencia. No tienen derecho a devolverme así al mundo exterior.

10 comentarios:

Mariano dijo...

Me ha pasado experimentar esa sensación al terminar un libro en un colectivo y es, en algunos casos, tal cual usted trasmite. Uno no puede girar la cabeza y gritarle a todo el colectivo "¿vieron que al final era el mayordomo?". Un garrón.

Gabrielli dijo...

Lo del teatro me pasó al final de "Muerte de un viajante" con Alcón hace tiempo. Quedé shockeado llorando a lágrima viva, sin poder entender los aplausos...

El griego puteador dijo...

Graciadio, hace un tiempo no me pasa lo de terminar un libro en un medio de transporte, porque me compre esto, pero si, es medio frustrante.
al teatro voy solamente cuando me invita alguien y los aplausos son de compromiso, es la verdad (suerte que en internet soy anonimo, je je je), lo que no soporto es la gente que aplaude en el cine... wtf loco! a que le aplaudis?

Mariela Torres dijo...

Yo leí completo y terminé El beso de la mujer araña haciendo una cola para buscar un premio. Era laaarga la cola, y sí, me sentí acompañada todo el tiempo y sola en el final.

Saludos.

sofía dijo...

Me pasa exactamente lo mismo cuando termino un libro, sea donde sea. Es tan horrible esa sensación.

Sabrina dijo...

Hola! te dejo la dirección de mi blog, cuando puedas date una vuelta,

http://sabrina-eremita.blogspot.com/

Un beso grande

Ornela Muti dijo...

Oh, qué placer leer.
No me provoca tristeza o sensación negativa terminar libro alguno porque me abre la posibilidad de empezar con otro.
Mirale el lado amable.

Natalia Alabel dijo...

Mariano: ocurre con frecuencia cuando uno tiene 15 años y lee libros de Agatha Christie.

Gabrielli: qué bueno que no soy la única!

Griego: al proyectista?

Mariela: a la mierda, cola para qué era?

Sofía: quizá la solución es no terminarlos nunca (?)

Sabrina: sos nueva en este asunto de los blogs, quizá?

Ornela: Qué lindo comentario. Tenés razón :) (igual, quién no lee varios libros al mismo tiempo? uno para el baño, otro para el tren, un tercero para la cama...)

ladyMirinda dijo...

a mi siempre que termino un libro me viene como un desasosiego, una mezcla rara de ansiedad, satisfacción, tristeza y felicidad!Y me ha pasado de terminar un libro en una sala de espera para el médico....una sensación rara pasar luego a consultar como paciente!

demasiadolistas dijo...

Tal cual! Terminar un libro en un transporte público es desolador, sin dudas!
Nunca me llevé bien con los finales...

Que bueno encontrarte!! Un placer leerte!

(M)