7.17.2010

110% real


"No entiendo. ¿Cómo el matrimonio de ellos va a ser igual al mío?"


"Papá, estás divorciado."


7.09.2010

El verbo, la carne, el matrimonio y mi masoquismo.

El excelente blog Hablando del asunto publicó un link a una columna de Claudia Piñeiro en el diario La Nación, en la cual expone un punto de vista respecto al matrimonio gay.
Me interesa que lean dicha columna porque representa mi parecer respecto a las palabras. (También sobre el matrimonio, pero no es el objeto de este post) Las palabras no tienen título de propiedad. Representan la realidad y al hacerlo, la construyen. No porque al nombrar una cosa que no existe, ésta empiece a existir. Lo que se construye es nuestra idea y percepción de la cosa. 

"Quien nos niega el uso de una palabra, nos niega también la existencia de lo que esa palabra nombra, y si esa palabra nos nombra a nosotros, entonces quien se apropió de ella nos reduce a lo que no existe."

Ahora, yo soy tan masoca que me puse a leer los comentarios de los lectores. ¿Alguien tiene cicuta?