5.25.2010

La matria



Hoy busqué el término "patria" en la Wiki. No les voy a explicar qué es eso porque ya lo saben, o al menos lo sienten en alguna parte del pecho. Lo que me sorprendió es ver debajo, en "véase también", la palabra matria. No sabía qué era eso. La matria hace referencia a la propia tierra del nacimiento y del sentimiento. La han utilizado autores muy diversos, como Unamuno, Woolf, Kristeva, Allende, Morin. También es utilizado por los pueblos indígenas, por antropólogos y por filósofos.
No sé ustedes, pero a mí matria me suena muy bien. Es una pe por una eme, y sólo con eso me remite a algo mucho más profundo que la tierra en donde nací. Creo que tiene que ver con que matria se parece mucho a matriz. Es sinónimo de útero, y también, de red, de unión, de conexión. Las naciones son eso. Pueblos atravesados por matrices culturales, económicas, y porqué no, de sentimientos.

5.17.2010

Las cosas parejas



Chateando con Amiga Sensible.

Amiga Sensible
...y en relación a las culpas en las parejas, te digo: todo es compartido.

Alabel
Sí, en una pareja las cosas son parejas. Así lo dice el nombre.

Amiga Sensible
Ja! Sí, lo dice todo. En el nombre de la rosa, está la rosa (o algo así)

5.13.2010

La otra ladrona


A raíz de los comentarios en el post anterior, desenterré un viejo recuerdo de mi infancia. Y digo desenterrar porque verdaderamente fue una revelación.

Cuando estaba en 5to grado, entró una compañera nueva, Sabrina. No recuerdo el apellido con exactitud, pero sí que era común. Sabrina Domínguez, Rodríguez, o algo por el estilo. No le hablaban mucho a Sabrina. Yo me acerqué a ella y nos hicimos más o menos amigas. Vino a casa a jugar un par de veces.

Por aquella época, yo sacaba de la biblioteca de la escuela los libros de la colección Elige tu propia aventura. Un día, mi mamá me regaló uno de los libros: El misterio de la casa de piedra. Resultó ser el mejor que había leído al momento. Me encantaba.

¿Y qué hizo la pequeña Alabel? Se lo prestó a Sabrina un mes de noviembre.

¿Y qué hizo la pequeña aprendiza de garca? No me lo devolvió nunca, a pesar de que se lo pedí varias veces. Después vinieron las vacaciones, y Sabrina se cambió de escuela. No vino más. ¡Se llevó mi libro y no vino más! Fue la primera vez que me quitaron algo mío, algo que quería.

Así que si estás leyendo esto, te llamás Sabrina, fuiste a la Escuela 28 en Ciudad Jardín sólo por un año y te quedaste con El misterio de la casa de piedra, ya mismo me lo podés ir devolviendo. Y de paso colaborás a que yo tenga un trauma menos.

5.10.2010

La ladrona




Cuando era un poco más pobre que ahora, robaba libros. Sin demasiado pudor ni recato; me sentía en el derecho de tener todo libro que me gustara, aunque no lo pudiera comprar. Más adelante me asocié a la biblioteca del barrio y por escasos cinco pesos mensuales me llevé cuanta novela pude. Fue una gran época. Pero cada vez que tenía que devolver un libro maravilloso, me sangraba algo adentro. La única solución a la angustia era alquilar otro libro de inmediato. Llegué a ir tan seguido que la bibliotecaria, una anciana obesa y amable, recordaba mi número de carnet de memoria y me reservaba novelas que imaginaba que me podían gustar.

Luego empecé a ganar más dinero, me mudé y dejé de ir a la biblioteca.

Hoy recuerdo cada uno de esos libros devueltos con pesar. En mi imaginación, regreso a los anaqueles y me robo todos los ejemplares fascinantes, únicos, míos.

5.04.2010

Res es cosa II

En el post anterior olvidé la función más importante de la palabra "coso": reemplazar los nombres propios.

"no, el archivo lo tiene...ehhmn, Coso"
"me lo dijo Coso"
"Coso me pidió esto"

Pónganse a pensar cuántas veces reemplazamos el nombre de alguien por Coso. Es serio, son muchas veces! Si Coso tuviera Facebook, toda la red social convergería en un solo punto.