1.20.2010

Sujetate algo



*Domingo, 3 AM.

Comiendo Sugus y filosofando sobre Into the Wild y sus alcances de significado más allá de la anécdota.

"No importa si él se quería volver o no...lo que interesa es ver que, cuando el sujeto rompe los lazos, es eliminado. No podemos vivir en la naturaleza porque somos animales sociales, no podemos prescindir de los demás sujetos...porque nos sujetan."

(Pausa. Concentración.)

"¡¡Waaaw!! ¿Te das cuenta? Los sujetos sujetan. Sujetan el lazo social, ¡por eso son sujetos! O sea, una cosa es el sustantivo,¡pero el verbo indica su función! ¡Su-je-tos su-je-tan! ¡Tengo que escribir esto en el blog!"

*Mismo domingo, 6 PM

Acomodando libros, encuentro mis apuntes de psicología de segundo año de polimodal.

"El individuo es sujeto porque se sujeta al lazo social al tiempo que sujeta a otros."

...


Ta que lo parió...una, UNA vez que hago un descubrimiento lingüístico de importancia psico sociológica , ¡y me cagan!

1.18.2010

El partido no se juega


Con el post anterior aprendí muchos términos que usan los hombres para referirse a las partes del cuerpo femenino. Pero esto que les voy a contar, queridas lectoras, me superó por completo:

Chateando con Amigo Intelectual.

Alabel
-¡¡Me duelen los ovarios, quiero ser varón, odio el mundo!! *puteadas varias*

Amigo Intelectual
-Y claro, si está la cancha embarrada.

1.07.2010

Las mujeres somos comestibles,


porque tenemos melones, jamones, cuadriles, nalgas, pechuga, lomo, sandías, limones, uvas, costillar, pechito, manzanitas, pelones, piel de durazno, (y piel de naranja también), cabellos de ángel, chaucha, almeja, miel, pan dulce, bacalao, guiso, escabeche, cucuruchito, budín, merengue, empanada, pavo, gajos, repulgue...

Y además, nos pueden decir que somos nabas, un queso, un caramelito, un bombón, un dulce de leche, un bagre...
(¿vamos completando entre todos?)

1.05.2010

Apellidada

Debido a varios comentarios que me han llegado, me veo en la necesidad de aclarar algo que yo daba por sentado: ¡mi apellido no es Alabel! Es decir, no es mi apellido real. Sí me llamo Natalia. Para rastrear el origen de Alabel, favor de dirigirse al segundo y tercer post de este blog.